Refugee Education Trust — Protecting through Education
Ecuador tiene la cifra más alta de población refugiada en América Latina (más de 137.000 personas), de las cuales la mayoría es originaria de Colombia y se encuentra huyendo hacia las zonas de frontera entre los dos países. La afluencia de inmigrantes es constante, pero infortunadamente muchos de los refugiados permanecen sin registro (sea ante el ACNUR o ante el Gobierno) por motivo del miedo hacia su propia seguridad, y por la falta severa de recursos que sobrelleva la afluencia crónica de personas en busca de asilo y refugio. Encontrar trabajo es difícil tanto para los refugiados registrados como para los que no lo están, y muchos de ellos terminan trabajando por una mínima cantidad de dinero en el sector informal. Muchos de estos refugiados (y locales) no pueden siquiera acceder a los servicios básicos en las comunidades de acogida debido al alto costo que esto representa para ellos y el limitado acceso en estas zonas apartadas. De esta manera, es vital para la sostenibilidad de la vida de los refugiados en los lugares de acogida que estos logren integrarse a las comunidades, y su inclusión socioeconómica sea efectiva, lo cual significa que ellos deben tener las habilidades y la capacidad para hacerlo. La independencia en estos entornos es importante, debido a que las familias deben tener la capacidad de sustento para sí mismas, así como para vivir sin necesidad de estar recibiendo asistencia permanente.
RET contribuye en la protección de los refugiados en Ecuador a través de la provisión de acceso a la educación, asistencia psicosocial y capacitación vocacional, con atención especial hacia las jóvenes madres solteras que no reciben ningún acompañamiento y/o ayuda. Las niñas y mujeres en situación de refugio son prioridad y el apoyo que se otorga para estas tiene un enfoque especial en los programas existentes en Ecuador. La educación y otros servicios que proporciona y fomenta RET se constituyen en una herramienta de protección, que previene a los jóvenes en situación de refugio y a los locales de caer en la tentación de unirse y ser participes de actividades dañinas como la prostitución, el trafico de drogas, o el reclutamiento por grupos armados ilegales. Un año de escuela o capacitación vocacional contribuye al desarrollo individual y social de los jóvenes y sus familias. Los jóvenes refugiados y locales pueden aprender a vivir y estudiar juntos, compartiendo sus experiencias y adquiriendo el conocimiento de la cultura y forma de vida de los demás. Los jóvenes mayores que han recibido capacitación vocacional a través de RET han mejorado sus habilidades, y sus oportunidades de encontrar un trabajo legitimo se han incrementado, todo lo cual les permite sostenerse a sí mismos y a sus familias durante el desplazamiento. Los jóvenes de menor edad que han recibido la educación secundaria formal que RET proporciona están más motivados y comprometidos a participar en la vida en comunidad, y a trabajar fuertemente por su futuro y sostenibilidad. Educar jóvenes para que puedan valerse por sí mismos, proveerles habilidades para la vida, habilidades en literatura y aritmética, asegura que ellos puedan vivir sus vidas con dignidad y con más oportunidades.
Los Programas de RET en Ecuador han probado que un correcto apoyo y entrenamiento disminuye significativamente los niveles de discriminación y estigmatización en los colegios. Una cultura de paz y tolerancia se forma a través de las actividades y cursos que incluyen tanto a los refugiados como a los jóvenes locales, asegurando que los unos y los otros se beneficien de la capacitación y el apoyo educativo que es proporcionado. La asistencia se provee bajo diferentes formas, entre ellas pago de la matricula del colegio, uniformes, zapatos, ropa deportiva, libros, y otros materiales y equipamiento necesario para las instituciones educativas. Algunos jóvenes que están en una situación de mayor vulnerabilidad reciben apoyos adicionales como transporte hacia y desde la escuela, así como las comidas en la institución educativa.
Adicionalmente, RET provee consultas psicosociales para las familias refugiadas en conjunto con ACNUR, con una acompañamiento permanente y apoyo continuo de parte del personal técnico del equipo de RET en Ecuador. La seguridad alimentaria es suministrada para las familias con mujeres jóvenes como cabeza de familia, así como para los proyectos de generación de ingresos de emergencia (con provisión de habilidades y materiales que aseguren el auto sostenimiento y subsistencia, que puedan proveer educación y seguridad para los niños y niñas). Junto con esto, los cursos de Educación en Emergencias son otorgados a madres analfabetas, proporcionándoles programas en literatura, aritmética y educación no formal. Algunas reciben asistencia en el desarrollo de sus Planes de Negocio, los cuales apoyan a estas madres en su búsqueda de una generación de ingresos sostenible.











